La conmovedora historia de un librero en la cuarentena que rehace su vida y busca de nuevo la felicidad.
A pesar de ser el Ășnico librero de Alice Island, a A.J. Fikry no le gustan ni la posmodernidad ni el realismo mĂĄgico. Tampoco pierde el tiempo con historias sobre el Holocausto, libros infantiles o novelas romĂĄnticas. Sus planes nocturnos consisten en encerrarse en un destartalado apartamento y acompañar un buen cuento clĂĄsico de comida basura y media botella de whisky. Porque, todo hay que decirlo, de la misma forma que a A.J. Fikry no le gustan la mayorĂa de libros, tampoco le suele caer bien la gente. Hasta que, de repente, alguien amanece sentado en el suelo de su polvorienta librerĂa…
Esta es una historia de genuino amor libresco, destinada a todos aquellos que abren los libros para oler sus pĂĄginas y acarician el lomo cuando los dejan en la estanterĂa. A.J. FIfry no es un dechado de cortesĂa, pero hay algo que tiene muy claro: somos lo que leemos. MĂĄs aĂșn, nuestravida estĂĄ hecha de mil historias que nos acompañan a lo largo del camino y la buena literatura es una brĂșjula que nunca falla.




