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Teatro y Poesía

Géneros y subgéneros literarios... ¿qué leer?

A veces puede resultar complicado escoger un género literario concreto: hay muchos, tantos que incluso cuesta reconocer las diferencias reales entre unos y otros. Es tan complejo el sistema que nos lleva, incluso, a no querer saber nada de los libros, y eso sí que no puede ser. Queremos ayudarte un poco, allanar el camino para que elegir lectura no resulte tan difícil como escalar el Everest.

Lo primero que debemos tener claro es cuáles son los géneros base más importantes. Entendemos que quieras tirarte a la piscina e ir directamente a categorías como el New Adult o la fantasía épica, pero para aprender a correr primero hay que caminar. Bien, ¿cuáles son esos géneros esenciales? Poesía, teatro, libros de no ficción y ficción narrativa. Cada uno de estos géneros está compuesto por varios subgéneros, que, a su vez, pueden contar con subcategorías. Para dejarlo todo claro, veámoslo explicado y de forma esquemática.

Poesía

Entendemos como poesía la «manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa» [1]. Dentro de este género lírico se encuentran los subgéneros:

  • Poesía épica: presentación de hechos legendarios o ficticios en los que se ve envuelto el personaje del héroe. Un ejemplo podrían ser los clásicos de la Odisea y la Ilíada, de Homero.
  • Lírica: la que más suele gustar a los lectores. Es lo que se conoce comúnmente como poesía en sí, casi siempre escrita en verso y expresando sentimientos intensos o profundas reflexiones. Algunos autores asiduos a este género son Safo de Lesbos, Gonzalo de Berceo, Luís Góngora o Juan de Mena.
  • Dramática: la diferencia con sus predecesoras es que en esta lo que más vamos a encontrar son diálogos, un hilo central muy serio y un final trágico. Este subgénero apenas aparece como obras en sí, sino en partes de escenas de teatro, como podría ser la primera escena del primer acto del Eunuco, obra del autor clásico Terencio Africano.

Teatro

Este arte de componer y representar obras dramáticas es de fácil apreciación a simple vista. Las obras de teatro tienen estructura de diálogo con apartes donde se explican las diferentes acciones que deben realizar los personajes o algunos detalles de la escenografía. Los principales subgéneros son:

  • Comedia: en este caso, el más simple de todos en cuanto a finalidad; hacer reír es el objetivo de este tipo de obras. Algunos ejemplos son El acero de Madrid de Lope de Vega, El mercader de Venecia de William Shakespeare o El enfermo imaginario de Molière.
  • Tragedia: podría decirse que es el subgénero por excelencia. La gran mayoría de las obras escritas se clasifican dentro de esta categoría donde prima el dolor, el sufrimiento y la tensión. Buenos ejemplos serían Edipo de Sófocles, El fantasma de la ópera de Gaston Leroux o La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca.
  • Tragicomedia: aquí encontramos la mezcla de los dos anteriores, dando una de cal y otra de arena al lector (o espectador) de la obra. La norma es que la trama gire en torno a un protagonista que pretende encontrar algo que dé un giro a su vida y, por el camino, se encuentra ciertas dificultades. Los autores españoles más consagrados a este subgénero son Lope de Vega (Tragicomedia famosa del Marqués de Mantua), Fernando de Rojas (Celestina) y Pedro Calderón de la Barca (La vida es sueño). 

No Ficción

Aquí se engloban todos esos libros que no tratan temas ficticios, pero que están escritos en su mayoría en prosa. Podemos catalogar dentro de este género diferentes temáticas como filosofía, historia, libros de autoayuda, ensayo, tratados de divulgación científica o religiosa, enciclopedias y diccionarios, biografías y autobiografías o los libros de texto. Normalmente nos acercamos a este género cuando nuestra intención es más didáctica que de entretenimiento, ya que las guías de viajes o los recetarios de cocina también se encuentran dentro del grupo de no ficción.


Ficción Narrativa

El más conocido, cotizado y el que más lío nos produce. Han salido tantas subcategorías dentro de los subgéneros que muchas veces es imposible saber qué se supone que estamos leyendo. Pasamos a explicarte los más relevantes para que puedas tener una idea más clara.

  • Cuentos y relatos: suelen ser historias cortas que encontramos en antologías o recopilatorios precisamente por su breve longitud. Tratan absolutamente todos los temas imaginables y son perfectas si no tienes demasiado tiempo para leer. Algunos ejemplos son Catedral de Raymond Carver, Pájaros de América de Lorrie Moore o Manual para mujeres de la limpieza de Lucía Berlin.
  • Novelas románticas: uno de los subgéneros más fuertes dentro de la literatura y que atrapa a más lectores. El amor vende, eso lo sabemos todos, pero el amor se puede presentar de muchas maneras, de ahí la cantidad de subcategorías. Veamos las más importantes:
    • Erótica: podemos definir esta categoría con la palabra «pasión». Son novelas cuyo eje central es la relación sexual entre los protagonistas. Tratan temas muy diversos, no solo el bdsm que tan de moda se puso con los libros de E. L. James. Podemos verlo de forma más clara en libros como No te escondo nada de Sylvia Day, Seducción de Jodi Ellen Malpas o Alguien que no soy de Elísabet Benavent, autora que se adentra de lleno en el poliamor.
    • Contemporánea: historias que acontecen en nuestro tiempo y nuestro mundo real, sin fantasías, sin viajes temporales. Simples historias de a pie, algo que podría pasarnos a todos. Cristina Prada, Alice Kellen o Noelia Amarillo son ejemplos de autoras que cosechan este tipo de subcategoría.
    • Histórica: para que una novela se considere romántica histórica debe tener esos dos factores como eje central. Hace unos años estuvieron en auge sagas del tipo Outlander, como puede ser Forastera de Diana Gabaldón. Otros ejemplos de autoras de este género son Isabel Allende, Julia Quinn o Johanna Lindsey.
    • New Adult: podemos definir esta subcategoría como la que recoge todas las historias con protagonistas en edades comprendidas entre los diecinueve y los veinticinco años aproximadamente. Como su traducción al español bien define, nuevos adultos. Aura cambia las zapatillas por zapatos de tacón de Alexandra Roma, Hopeless: tocando el cielo de Colleen Hoover, Fangirl de Rainbow Rowell o La voz de Archer de Mia Sheridan son algunos ejemplos.
    • LGBT+: ojalá llegue el día en que esta categoría desaparezca porque no hará falta distinguirla, pero hasta entonces en muchas librerías se tomó la iniciativa de crearla para recopilar todas las historias de amor con personajes protagonistas dentro del colectivo. ¿La razón? La enorme demanda y lo complicado que era encontrarlas al ser tan poco numerosas. Algunos buenos ejemplos: Rojo, blanco y sangre azul de Casey McQuiston, ¿Y si fuéramos nosotros? de Becky Albertalli y Adam Silvera, Voy a hablar de Sarah de Pauline Delabroy-Allard o La chica danesa de David Ebershoff.
    • Paranormal: libros en cuya trama se incluyen personajes mágicos o ficticios como hadas, vampiros, hombres lobo, extraterrestres o fantasmas. Seguro que esto te suena de aquellos años en los que libros como Crónicas vampíricas (tanto la de Anne Rice como la de L. J. James), Crepúsculo o The host (Stephenie Meyer) estuvieron durante meses como los más vendidos del mercado.
  • Novela negra: otro de los subgéneros más leídos a lo largo del globo. Este tipo de lecturas se rigen por el factor suspense y el crimen. Toneladas de crimen. Es también, junto a la romántica y la fantasía, de los que más subcategorías contiene, así que echemos un vistazo a las más relevantes:
    • Grip lit: abreviación de gripping psychological thrillers literature, su principal característica es que el personaje protagonista es una persona común y corriente, por norma general mujeres, que poco o nada tienen que ver con la policía, el FBI o cualquier otro organismo o particular especializado en ilegalidades. Buenos y famosos ejemplos son Perdida de Gillian Flynn, La chica del tren de Paula Hawkins o Inocencia singular de Barbara Vine.
    • Policiaca: su propio nombre lo dice todo. La policía, normalmente del departamento de criminalística, es el lugar donde trabajan los protagonistas. Podríamos decir que es el género cero de la novela negra. La saga de Sharko (Franck Thilliez), Un filo de luz (Andrea Camilleri) o El topo (John le Carré) pertenecen a la novela negra policiaca.
    • Whodunit: resultado de la contracción de Who has done it?, este tipo de novelas se centran en las protagonizadas, casi siempre, por detectives privados en las que el lector sigue de cerca el caso. Suelen ser historias que atrapan al lector por la intriga de no saber qué va a ocurrir y, de alguna manera, les hace partícipes de la historia. Algunos autores que cosecharon este género fueron Arthur Conan Doyle, Agatha Christie o Dorothy L. Sayers.
    • Hard-boiled: su traducción literal sería «hervido hasta endurecer» (sí, como los huevos) y toca todas las historias con componentes fuertes como pueden ser la extrema violencia, asesinatos y contextos, casi siempre criminales, que terminan llevando al sexo explícito. Podemos ver esta subcategoría en Cosecha roja o El halcón maltés de Dashiell Hammett.
  • Clásicos literarios: recogemos aquí todos esos libros que han tenido un impacto social o una importancia destacable dentro de la literatura a lo largo de los años. En este caso, las historias son muy variadas y podemos encontrar todos los demás géneros de esta lista. Unos ejemplos orientativos serían El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes y Saavedra), Metamorfosis (Kafka), Frankenstein (Mary Shelley), 1984 (George Orwell) o Fahrenheit 451 (Ray Bradbury).
  • Fantasía: toda historia cuyo componente principal trate alguno de los siguientes temas:
    • Distopía: hablan de un futuro en el que el factor humano ha arruinado la vida tal y como la conocemos actualmente. Suelen ser sagas o trilogías por la complejidad de crear toda una nueva sociedad, así que la estructura suele ser un primer libro introductorio, un segundo de revolución y un tercero de redención. Los juegos del hambre (Suzanne Collins), La máquina del tiempo (H. G. Wells) o El cuento de la criada (Margaret Atwood) son buenos ejemplos.
    • Épica: sería el equivalente a los juegos de rol. Sus historias ocurren alrededor de la figura de un héroe que debe sortear diferentes peligros. En múltiples ocasiones se crea un mundo desde cero, con lo que suelen ser libros muy complejos. El señor de los anillos de Tolkien, El nombre del viento de Patrick Rothfuss o Juego de tronos de George R. R. Martin están dentro de este grupo.
    • Baja fantasía: se caracteriza por la aparición de acontecimientos en apariencia irracionales o fantásticos, presentándose o en un escenario urbano que ocurre en la actualidad o en un contexto más histórico sin especificar exactamente el momento. Algunas de las más famosas serían Pinocho (Carlo Collodi), La milla verde (Stephen King) o Good Omens (Neil Gaiman).
    • Ciencia ficción: la principal diferencia con el resto es el factor tecnológico. Todos los libros recogidos aquí deben tener un supuesto logro científico o técnicas que se podrán aplicar en el futuro o que se cree que se podrán. Para ilustrarte un poco, El juego de Ender de Orson Scott Card, Dune de Frank Herbert o Yo, robot de Isaac Asimov serían libros de ciencia ficción.
    • Oscura: se puede resumir en una mezcla entre fantasía y terror, pasando por el gótico que tanto triunfó en el siglo XIX. Edgar Allan Poe, H. P. Lovecraft o Mary Shelley serían autores de esta subcategoría.
  • Terror: pasar miedo, eso es lo que se persigue si buscas historias dentro de este subgénero. Como ocurría con los clásicos, dentro de este podemos encontrar matices de todos los demás. Es así como historias de la talla de Otra vuelta de tuerca (Henry James), El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde (Robert Louis Stevenson), Misery (Stephen King) o La maldición de Hill House (Shirley Jackson) se catalogan como terror. Debemos destacar aquí la subcategoría del thriller:
    • Thriller: la principal característica del thriller es la tensión narrativa y el suspense. Típicas historias que mantienen tu mente alerta durante toda la lectura. Sería un equivalente a lo que se conoce comúnmente como miedo psicológico. Stephen King es uno de los grandes autores del género con libros como Eso, Carrie o El resplandor.
  • Infantil: en este caso no creemos que haya que explicar demasiado. Todas esas historias y libros que nos mandaban en el colegio, como las colecciones de Barco de vapor o de Alfaguara, se encuentran aquí. Por regla general, intentan inculcar algún tipo de enseñanza o inquietud en los más pequeños.
  • Juvenil: en cuanto amplitud, este es uno de esos subgéneros que abarcan prácticamente todo. Aquí podemos encontrar desde libros fantásticos como Memorias de Idhún (Laura Gallego), hasta historias de la talla de El guardián entre el centeno (J.D. Salinger). Protagonistas adolescentes que quieren cambiar el mundo, ser tenidos en cuenta y protagonizar su propia vida. Tanto La lección de August de Raquel Palacio o Alguien está mintiendo de Karen M. McManus, como Sombra y hueso de Leigh Bardugo o La selección de Kiera Cass se encuentran en este subgénero.
  • Cómic y libro ilustrado: por último, pero no menos importante, tenemos todos los libros que utilizan el arte de la ilustración para contar sus historias. Desde novelas gráficas como Persépolis (Marjan Satrapi) hasta las sagas de Marvel y D.C. Comics tienen cabida en este grupo.

Como has podido comprobar, la variedad en cuanto a historias es enorme. ¿El truco para encontrar la que realmente te atrape? Probarlos todos, solo así serás realmente consciente de qué va contigo. ¡Es hora de despertar al lector que llevas dentro!

¿Echando un ojo a tu próxima lectura? Dime tu email y te paso un descuentillo 💚

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