En la orilla

11,98 

El hallazgo de un cadåver en el pantano de Olba pone en marcha la narración. Su protagonista, Esteban, se ha visto obligado a cerrar la carpintería de la que era dueño, dejando en el paro a los que trabajaban para él. Mientras se encarga de cuidar a su padre, enfermo en fase terminal, Esteban indaga en los motivos de una ruina que asume en su doble papel de víctima y de verdugo, y entre cuyos escombros encontramos los valores que han regido una sociedad, un mundo y un tiempo. 

El bienestar y su reverso inseparable, la codicia y los falsos proyectos, convertidos en materiales de derribo. El espejo en que se mira la vida de Esteban, a su manera un hombre sin atributos, devuelve una imagen hecha de sueños rotos y de ilusiones perdidas. Nada se ha librado de la voracidad. El amor, la familia, la amistad y los cĂłdigos sociales tambiĂ©n han formado parte del menĂș en este banquete de unos pocos.

Como es habitual en las novelas de Rafael Chirbes, el interior de los personajes, lo que Ă©stos piensan y sienten sobre sĂ­ mismos y sobre el mundo que habitan, se corresponde con un determinado paisaje exterior que en este caso tiene como referencia ineludible al pantano. Éste, principio y final de la narraciĂłn, va adquiriendo un creciente peso simbĂłlico que, siempre sujeto a un feroz materialismo, nos ayuda a comprender las complejas relaciones que los seres humanos mantienen con su entorno y con su historia. La novela nos obliga a mirar hacia ese espacio fangoso que siempre estuvo ahĂ­, aunque durante años nadie parecĂ­a estar dispuesto a asumirlo, a la vez lugar de uso y abismo donde se han ocultado delitos y se han lavado conciencias privadas y pĂșblicas. Heredero de la mejor tradiciĂłn del realismo, el estilo de En la orilla se sostiene por un lenguaje directo y un tono obsesivo que atrapa al lector desde la primera lĂ­nea volviĂ©ndolo cĂłmplice. La variedad de recursos –monĂłlogos, narraciĂłn en tercera persona, diĂĄlogos– permite abrir el campo de la novela a otras situaciones y personajes. El perro Tom, Liliana, el oportunista Francisco, Justino y el estafador PedrĂłs componen una red de intereses y rencores.

Después de Crematorio, la novela anterior del autor, galardonada con el Premio de la Crítica, entre otras distinciones, y considerada «una de las mejores de la literatura española en lo que va de siglo» (Ángel Basanta, El Mundo), En la orilla es una magnífica y terrible obra maestra, de todo punto inolvidable.

«La cara oculta, el patio trasero y sĂłrdido de Crematorio, que siempre estuvo ahĂ­ pero al que nadie miraba. Desde allĂ­, desde las aguas podridas del pantano ha escrito Rafael Chirbes En la orilla
 Una historia llena de vidas derrotadas, de sueños rotos, de la mejor literatura
 La novela es de una densidad literaria y una carga simbĂłlica apabullantes. Retumban las voces desde el estercolero, y en ese patio trasero que tenĂ­amos olvidado todo son sueños rotos. 
 El que mejor definiĂł a Rafael Chirbes fue VĂĄzquez MontalbĂĄn, con el que tenĂ­a tantas afinidades. “Chirbes, una isla que se esfuerza por serlo”, escribiĂł. Ciertamente Chirbes es un solitario, ajeno a modas y generaciones» (Blanca BerasĂĄtegui, El Cultural, El Mundo).

«La gran novela de la crisis. La corrosiva voz de Rafael Chirbes retrata en su obra En la orilla un universo de paro y desilusiĂłn
 En el fondo, una es la cara B de la otra. Si Crematorio era el pelotazo y la burbuja inmobiliaria pilotados por un arquitecto valenciano que cambiĂł ideales polĂ­ticos por corrupciĂłn polĂ­tica, En la orilla es el largo y resacoso invierno que sigue a aquella fiesta. Y que todavĂ­a dura
 Reich-Ranicki proclamĂł en su programa de televisiĂłn que La larga marcha, su quinta novela, era “el libro que necesitaba Europa”» (Javier RodrĂ­guez Marcos, El PaĂ­s).

«SirviĂ©ndose de la primera y la tercera persona, el estilo indirecto libre y el monĂłlogo, ademĂĄs de diversas voces que van tomando la palabra, nos ofrece un fresco variado y completo: un microcosmos representativo del conjunto del paĂ­s
 El lector avezado que es Chirbes reutiliza con sagacidad nuestra tradiciĂłn literaria, haciĂ©ndola suya, sobre todo el motivo calderoniano de la existencia como representaciĂłn teatral; y en el logrado desenlace, el tema del ubi sunt, remedando las coplas de Jorge Manrique. La obra, por lo que se refiere al tratamiento del cuerpo, a su envejecimiento y podredumbre, se nutre tambiĂ©n de la pintura de Francis Bacon y Lucien Freud, como en su anterior obra
 De cĂłmo el mundo aparece gobernado por los pecados capitales: la avaricia, la ira, la lujuria y la gula sobre todo. Por ello, podrĂ­a emparentarse la narraciĂłn con la pintura de El Bosco o con algunas obras de Brecht y Kurt Weill
Una gran novela que no deberĂ­an dejar de leer quienes quieran entender mejor el terrorĂ­fico arranque del siglo XXI, un tiempo sin dioses, plagado de trepas y seres corruptos, en el que el capitalismo financiero, con la complicidad de los Gobiernos conservadores y la pasividad de los socialdemĂłcratas, ha ido acabando con el Estado de bienestar» (Fernando Valls, El PaĂ­s).

«Hay libros que se leen como purgas, como latigazos que le conmueven a uno hasta lo mĂĄs hondo y este es uno de ellos
 Chirbes, como tantos grandes novelistas desde Balzac a Faulkner, viene escribiendo el mismo libro –o la misma “comedia humana”– desde hace muchos libros, y en En la orilla volvemos a encontrarnos con todos sus temas: desde las ilusiones (colectivas) perdidas a los engaños (individuales) aceptados, desde los meteĂłricos ascensos a las mĂĄs fulminantes derrotas y abandonos, desde los mecanismos nada sutiles de la explotaciĂłn a la angustia universal de la irreversibilidad del tiempo
 Para mi gusto, la mejor novela española acerca de la crisis y, en todo caso, una de las cuatro o cinco mĂĄs importantes del Ășltimo lustro» (Manuel RodrĂ­guez Rivero, El PaĂ­s).

«Ahondando en el carĂĄcter depredador de la condiciĂłn humana, el valor resolutivo del dinero o la decrepitud de la vejez, esta novela, de lectura torrencial e imprescindible, nos sumerge en un derrumbe social de imprevisibles consecuencias morales. Con un inmejorable desarrollo psicolĂłgico de los personajes, esa desazonante intriga anclada en la oscura posguerra y una muy lograda atmĂłsfera asfixiante, estas pĂĄginas impresionan en la honesta dignidad de una crĂ­tica social planteada sin prejuicios ni maniqueĂ­smos. Pero Ă©sta no es sĂłlo una novela sobre la crisis, porque aborda tambiĂ©n algunos lacerantes aspectos de nuestra desorientada Ă©poca, como la explotadora globalidad comercial o una tirĂĄnica telefonĂ­a mĂłvil, sĂ­ntomas aquĂ­ de una moderna, ĂĄrida, deshumanizaciĂłn del presente. Llevando hasta el lĂ­mite el mejor realismo crĂ­tico, Chirbes acierta plenamente con esta impresionante historia de fracasos y rencores» (JesĂșs Ferrer, La RazĂłn).

«Chirbes muestra su pesimismo mĂĄs radical haciendo emerger del fango una sociedad que es a la vez vĂ­ctima e inductora de la crisis moral
 En estas pĂĄginas el documento ha sido sustituido por una indagaciĂłn de la naturaleza humana
 En esta poderosĂ­sima novela Chirbes llega a la mĂĄs alta expresiĂłn del realismo» (J.A. Masoliver RĂłdenas, La Vanguardia).

«Si con Crematorio se metiĂł en el tuĂ©tano del pelotazo inmobiliario, aborda ahora la metĂĄstasis de aquel cĂĄncer, su turbadora resaca tras la explosiĂłn de una burbuja de ladrillos y millones. Unos fuegos de artificio que solo dejaron desolaciĂłn. Recorre el paisaje despuĂ©s de la batalla para contar cĂłmo el bosque de grĂșas de su anterior novela –Premio de la CrĂ­tica– se transforma en un cementerio de esqueletos de hormigĂłn, esperanzas y dignidades quebradas» (Miguel Lorenci, Sur).

«No se toma la palabra para ejercer una catarsis, sino para sacar la desolaciĂłn a la plaza pĂșblica y que esa desolaciĂłn sea un acto. Chirbes se inscribe en la olvidada estĂ©tica de los Max Aub del mundo y comparte, de algĂșn modo, el marxismo, poĂ©tico y cruel, de los que vivieron la guerra en primera persona: generaciĂłn de la derrota y la bilis, pero tambiĂ©n de esa lucidez del aguafiestas que tanto incomoda a los de las burbujas y la pechuga envuelta en papel film
 La lucidez del aguafiestas se clava como astilla en la cĂłrnea del lector que busque amabilidades en la literatura. Esta lectura no es amable, sino imprescindible» (Marta Sanz, El Mercurio).

«Las cosas que verdaderamente mĂĄs me ilusionan a mĂ­, en las que deposito mis esperanzas y la seguridad de que mi tiempo se sentirĂĄ colmado durante los prĂłximos dĂ­as, es el venturoso anuncio de que ese demoledor, bronco y extraordinario escritor español llamado Rafael Chirbes publica nueva novela titulada En la orilla, que tras excesivos años de silencio David Bowie saca el anhelado disco The next day, [
] Las 50 pĂĄginas que he leĂ­do de la novela me parecen extraordinarias
 Un escritor impresionante. Crematorio es la novela española que mĂĄs me ha conmovido en muchos años» (Carlos Boyero, El PaĂ­s).

«Las voces de los personajes levantan una radiografía del fracaso. Nos cuentan por qué han acabado sus ilusiones rotas. Nos dicen lo que estå pasando hoy en la calle. En la orilla es la anatomía de la crisis. Refleja con maestría un mundo de derrotados que viven en una sociedad triste, movidos por las pulsiones del poder, el sexo y el dinero» (J.L. Martín Nogales, Diario de Navarra).

«La literatura, como decĂ­a Adorno, es un reloj que adelanta. Pero tambiĂ©n la mejor herramienta para comprender el mundo cuando la realidad se hace trizas. Ambas reglas se cumplen a rajatabla con los grandes autores. Y Rafael Chirbes lo es
 MĂĄs de un lustro despuĂ©s de Crematorio, Chirbes regresa con la secuela de aquella memorable novela: En la orilla» (MatĂ­as NĂ©spolo , El Mundo).

«Rafael Chirbes, ha tardado décadas en abandonar su estatus de escritor secreto hasta llegar a esta consideración general de maestro que se ha ganado a golpe de rigor literario. No porque lo que hiciera antes no fuera excelente, sino porque se ha mantenido empecinadamente al margen de modas y capillitas» (Elena Hevia, El Periódico).

«Apabullante
 El arte de Chirbes para representar la realidad en sus aspectos mĂĄs turbios y pantanosos es admirable
 Libros como este explican el sentido que aĂșn hoy tiene escribir literatura» (Domingo RĂłdenas, El PeriĂłdico).

«Una de las mejores prosas que hay hoy en castellano, tanto por la fuerza rítmica como por la brillantez de las evocaciones. Rafael Chirbes es ya definitivamente el cronista moral de la realidad española reciente, con un realismo que ciertamente es muy fiel a las situaciones cotidianas y con momentos de ålgida inspiración» (J. M. Pozuelo Yvancos, ABC).

«DespuĂ©s de la magistral Crematorio, Rafael Chirbes publica En la orilla, para describir y descifrar una geografĂ­a desoladora. Nadie como Chirbes, tal vez Manuel Longares, escribe en relieve la realidad mĂĄs cercana; nadie logra atrapar al lector y dejarlo sin aliento ante la emociĂłn, la tensiĂłn, el desgarro, la denuncia. Con un estilo poderoso, cifrado, torrencial, las historias que cada una de las voces narra o confiesa forman una enciclopedia de la desolaciĂłn
 Literatura en estado puro, sentido de las palabras y relato de cosas que suceden, no el limbo, sino aquĂ­ mismo, hacen de esta novela la historia Ă­ntima y brutal de las naciones. Mil veces soberbia» (Fernando R. Lafuente, ABC).

«De su mano maestra En la orilla nos proporciona una visiĂłn crĂ­tica, pesimista, muy corrosiva, pero tambiĂ©n lĂșcida, de la condiciĂłn humana, de los perversos mecanismos que rigen el funcionamiento de la sociedad, del hombre enfrentado al triunfo y al fracaso. Y esa visiĂłn inmisericorde de la familia, retratada con dureza como un microcosmos social donde los engaños, el poder destructor del dinero, la codicia o la envidia degradan a sus integrantes
 En la orilla es una gran novela que retrata de manera descarnada lo que estĂĄ siendo el arranque de este brutal siglo XXI, un tiempo plagado de trepas y seres corruptos, en el que el capitalismo financiero, con la complicidad de los gobiernos conservadores y la pasividad de los socialdemĂłcratas, ha ido acabando con el llamado estado del bienestar, esa gran fiesta a la que nos dijeron que estĂĄbamos todos invitados y de la que ahora nos expulsan a patadas» (Javier GarcĂ­a Recio, La OpiniĂłn de MĂĄlaga).

«SĂ­ hay un realismo duro, en efecto, en las pĂĄginas de este libro, pero tambiĂ©n una renovaciĂłn contemporĂĄnea de Ă©ste. Hay una verdadera estĂ©tica del deterioro e incluso un manierismo en su descripciĂłn y una metaforizaciĂłn de la podredumbre moral como un trasunto de la podredumbre fĂ­sica que se inaugura en la primera lĂ­nea de la primera pĂĄgina: «El primero en ver la carroña es Ahmed Ouallahi»  Y hay la sabidurĂ­a del escritor en el arte de narrar, de pasar de la tradicional y convencional tercera persona omnisciente a la primera o de ambas a los diĂĄlogos» (Iñaki Ezquerra, El Correo Español).

«Todos los que piensen que en el realismo social no hay estĂ©tica literaria que valga tendrĂ­an que leer a Chirbes para convencerse de lo contrario. En la orilla es un monumental fresco barroco de la España actual, concebido con deslumbrante rigor sintĂĄctico. CĂłmo Ă©l mismo ha señalado, de la novela parten terminales en todas las direcciones. Con sonido coral de fondo, el orfeĂłn va dando paso a diferentes solistas que cuentan la historia desde distintos ĂĄngulos. Por el relato desfilan el dinero –ésta es una novela sobre el vil metal–, la corrupciĂłn, el terrorismo, la inmigraciĂłn, el desarraigo, la prostituciĂłn, el fracaso existencial, la ambiciĂłn sin lĂ­mites y un pantano que lo preside todo y que sobrevuela la historia como un sĂ­mbolo del fango y de la podredumbre que han envuelto los Ășltimos años del paĂ­s
 En la orilla es una novela densa que encierra tensiĂłn en cada pĂĄrrafo. Las palabras, afiladas como cuchillos, se agolpan a veces de modo obsesivo en largos monĂłlogos. Otras veces son las narraciones en primera y tercera persona las que se ocupan del relato, que va desvelando los fantasmas de una existencia gris, las decepciones y el derrumbe familiar» (Luis M. Alonso, La Nueva España).

«Abrimos… y parece que entre un torbellino por la ventana. Una prosa potente, aromĂĄtica, penetrante. Una escritura que te arrastra, cascada de ideas transformadas en imagen que te acaricia con sus sutiles matices, languidece y de pronto se encabrita, se estremece y se enoja, y entonces el lenguaje se vuelve crudo y despiadado… Es lo primero que choca al leer En la orilla: la frase de Rafael Chirbes carga con todo, con las pepitas y el barro, la poesĂ­a y la polĂ­tica, el hedor y los perfumes sutiles, la historia, la memoria, la amistad, el dinero, la vejez, las traiciones. Y, en todo momento, el humor y el amor a la vida. En Chirbes, las pĂĄginas rĂ­en por un ojo y lloran por el otro. Aplaudimos. Saboreamos. Nos sorprendemos. ÂżCĂłmo es posible que el enorme talento de este español -que ha publicado siete novelas en la editorial Rivages desde 1998- no sea mĂĄs (re)conocido en Francia? Visto desde Madrid, hay un hecho evidente: Rafael Chirbes es uno de los mejores escritores españoles, uno de los grandes autores europeos de nuestro tiempo» (Florence Noiville, Le Monde des Livres).

«Es la novela, terrible, de una sociedad minada que se hunde en la crisis econĂłmica, en las marismas de la memoria histĂłrica, en los pliegues de la conciencia. Un libro poderoso y cruel (
) Con su estilo a veces fulminante, nos demuestra que del fondo de los pantanos pĂștridos puede surgir una nueva vitalidad» (David Fontaine, Le Canard enchaĂźnĂ©).

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El hallazgo de un cadåver en el pantano de Olba pone en marcha la narración. Su protagonista, Esteban, se ha visto obligado a cerrar la carpintería de la que era dueño, dejando en el paro a los que trabajaban para él. Mientras se encarga de cuidar a su padre, enfermo en fase terminal, Esteban indaga en los motivos de una ruina que asume en su doble papel de víctima y de verdugo, y entre cuyos escombros encontramos los valores que han regido una sociedad, un mundo y un tiempo. 

El bienestar y su reverso inseparable, la codicia y los falsos proyectos, convertidos en materiales de derribo. El espejo en que se mira la vida de Esteban, a su manera un hombre sin atributos, devuelve una imagen hecha de sueños rotos y de ilusiones perdidas. Nada se ha librado de la voracidad. El amor, la familia, la amistad y los cĂłdigos sociales tambiĂ©n han formado parte del menĂș en este banquete de unos pocos.

Como es habitual en las novelas de Rafael Chirbes, el interior de los personajes, lo que Ă©stos piensan y sienten sobre sĂ­ mismos y sobre el mundo que habitan, se corresponde con un determinado paisaje exterior que en este caso tiene como referencia ineludible al pantano. Éste, principio y final de la narraciĂłn, va adquiriendo un creciente peso simbĂłlico que, siempre sujeto a un feroz materialismo, nos ayuda a comprender las complejas relaciones que los seres humanos mantienen con su entorno y con su historia. La novela nos obliga a mirar hacia ese espacio fangoso que siempre estuvo ahĂ­, aunque durante años nadie parecĂ­a estar dispuesto a asumirlo, a la vez lugar de uso y abismo donde se han ocultado delitos y se han lavado conciencias privadas y pĂșblicas. Heredero de la mejor tradiciĂłn del realismo, el estilo de En la orilla se sostiene por un lenguaje directo y un tono obsesivo que atrapa al lector desde la primera lĂ­nea volviĂ©ndolo cĂłmplice. La variedad de recursos –monĂłlogos, narraciĂłn en tercera persona, diĂĄlogos– permite abrir el campo de la novela a otras situaciones y personajes. El perro Tom, Liliana, el oportunista Francisco, Justino y el estafador PedrĂłs componen una red de intereses y rencores.

Después de Crematorio, la novela anterior del autor, galardonada con el Premio de la Crítica, entre otras distinciones, y considerada «una de las mejores de la literatura española en lo que va de siglo» (Ángel Basanta, El Mundo), En la orilla es una magnífica y terrible obra maestra, de todo punto inolvidable.

«La cara oculta, el patio trasero y sĂłrdido de Crematorio, que siempre estuvo ahĂ­ pero al que nadie miraba. Desde allĂ­, desde las aguas podridas del pantano ha escrito Rafael Chirbes En la orilla
 Una historia llena de vidas derrotadas, de sueños rotos, de la mejor literatura
 La novela es de una densidad literaria y una carga simbĂłlica apabullantes. Retumban las voces desde el estercolero, y en ese patio trasero que tenĂ­amos olvidado todo son sueños rotos. 
 El que mejor definiĂł a Rafael Chirbes fue VĂĄzquez MontalbĂĄn, con el que tenĂ­a tantas afinidades. “Chirbes, una isla que se esfuerza por serlo”, escribiĂł. Ciertamente Chirbes es un solitario, ajeno a modas y generaciones» (Blanca BerasĂĄtegui, El Cultural, El Mundo).

«La gran novela de la crisis. La corrosiva voz de Rafael Chirbes retrata en su obra En la orilla un universo de paro y desilusiĂłn
 En el fondo, una es la cara B de la otra. Si Crematorio era el pelotazo y la burbuja inmobiliaria pilotados por un arquitecto valenciano que cambiĂł ideales polĂ­ticos por corrupciĂłn polĂ­tica, En la orilla es el largo y resacoso invierno que sigue a aquella fiesta. Y que todavĂ­a dura
 Reich-Ranicki proclamĂł en su programa de televisiĂłn que La larga marcha, su quinta novela, era “el libro que necesitaba Europa”» (Javier RodrĂ­guez Marcos, El PaĂ­s).

«SirviĂ©ndose de la primera y la tercera persona, el estilo indirecto libre y el monĂłlogo, ademĂĄs de diversas voces que van tomando la palabra, nos ofrece un fresco variado y completo: un microcosmos representativo del conjunto del paĂ­s
 El lector avezado que es Chirbes reutiliza con sagacidad nuestra tradiciĂłn literaria, haciĂ©ndola suya, sobre todo el motivo calderoniano de la existencia como representaciĂłn teatral; y en el logrado desenlace, el tema del ubi sunt, remedando las coplas de Jorge Manrique. La obra, por lo que se refiere al tratamiento del cuerpo, a su envejecimiento y podredumbre, se nutre tambiĂ©n de la pintura de Francis Bacon y Lucien Freud, como en su anterior obra
 De cĂłmo el mundo aparece gobernado por los pecados capitales: la avaricia, la ira, la lujuria y la gula sobre todo. Por ello, podrĂ­a emparentarse la narraciĂłn con la pintura de El Bosco o con algunas obras de Brecht y Kurt Weill
Una gran novela que no deberĂ­an dejar de leer quienes quieran entender mejor el terrorĂ­fico arranque del siglo XXI, un tiempo sin dioses, plagado de trepas y seres corruptos, en el que el capitalismo financiero, con la complicidad de los Gobiernos conservadores y la pasividad de los socialdemĂłcratas, ha ido acabando con el Estado de bienestar» (Fernando Valls, El PaĂ­s).

«Hay libros que se leen como purgas, como latigazos que le conmueven a uno hasta lo mĂĄs hondo y este es uno de ellos
 Chirbes, como tantos grandes novelistas desde Balzac a Faulkner, viene escribiendo el mismo libro –o la misma “comedia humana”– desde hace muchos libros, y en En la orilla volvemos a encontrarnos con todos sus temas: desde las ilusiones (colectivas) perdidas a los engaños (individuales) aceptados, desde los meteĂłricos ascensos a las mĂĄs fulminantes derrotas y abandonos, desde los mecanismos nada sutiles de la explotaciĂłn a la angustia universal de la irreversibilidad del tiempo
 Para mi gusto, la mejor novela española acerca de la crisis y, en todo caso, una de las cuatro o cinco mĂĄs importantes del Ășltimo lustro» (Manuel RodrĂ­guez Rivero, El PaĂ­s).

«Ahondando en el carĂĄcter depredador de la condiciĂłn humana, el valor resolutivo del dinero o la decrepitud de la vejez, esta novela, de lectura torrencial e imprescindible, nos sumerge en un derrumbe social de imprevisibles consecuencias morales. Con un inmejorable desarrollo psicolĂłgico de los personajes, esa desazonante intriga anclada en la oscura posguerra y una muy lograda atmĂłsfera asfixiante, estas pĂĄginas impresionan en la honesta dignidad de una crĂ­tica social planteada sin prejuicios ni maniqueĂ­smos. Pero Ă©sta no es sĂłlo una novela sobre la crisis, porque aborda tambiĂ©n algunos lacerantes aspectos de nuestra desorientada Ă©poca, como la explotadora globalidad comercial o una tirĂĄnica telefonĂ­a mĂłvil, sĂ­ntomas aquĂ­ de una moderna, ĂĄrida, deshumanizaciĂłn del presente. Llevando hasta el lĂ­mite el mejor realismo crĂ­tico, Chirbes acierta plenamente con esta impresionante historia de fracasos y rencores» (JesĂșs Ferrer, La RazĂłn).

«Chirbes muestra su pesimismo mĂĄs radical haciendo emerger del fango una sociedad que es a la vez vĂ­ctima e inductora de la crisis moral
 En estas pĂĄginas el documento ha sido sustituido por una indagaciĂłn de la naturaleza humana
 En esta poderosĂ­sima novela Chirbes llega a la mĂĄs alta expresiĂłn del realismo» (J.A. Masoliver RĂłdenas, La Vanguardia).

«Si con Crematorio se metiĂł en el tuĂ©tano del pelotazo inmobiliario, aborda ahora la metĂĄstasis de aquel cĂĄncer, su turbadora resaca tras la explosiĂłn de una burbuja de ladrillos y millones. Unos fuegos de artificio que solo dejaron desolaciĂłn. Recorre el paisaje despuĂ©s de la batalla para contar cĂłmo el bosque de grĂșas de su anterior novela –Premio de la CrĂ­tica– se transforma en un cementerio de esqueletos de hormigĂłn, esperanzas y dignidades quebradas» (Miguel Lorenci, Sur).

«No se toma la palabra para ejercer una catarsis, sino para sacar la desolaciĂłn a la plaza pĂșblica y que esa desolaciĂłn sea un acto. Chirbes se inscribe en la olvidada estĂ©tica de los Max Aub del mundo y comparte, de algĂșn modo, el marxismo, poĂ©tico y cruel, de los que vivieron la guerra en primera persona: generaciĂłn de la derrota y la bilis, pero tambiĂ©n de esa lucidez del aguafiestas que tanto incomoda a los de las burbujas y la pechuga envuelta en papel film
 La lucidez del aguafiestas se clava como astilla en la cĂłrnea del lector que busque amabilidades en la literatura. Esta lectura no es amable, sino imprescindible» (Marta Sanz, El Mercurio).

«Las cosas que verdaderamente mĂĄs me ilusionan a mĂ­, en las que deposito mis esperanzas y la seguridad de que mi tiempo se sentirĂĄ colmado durante los prĂłximos dĂ­as, es el venturoso anuncio de que ese demoledor, bronco y extraordinario escritor español llamado Rafael Chirbes publica nueva novela titulada En la orilla, que tras excesivos años de silencio David Bowie saca el anhelado disco The next day, [
] Las 50 pĂĄginas que he leĂ­do de la novela me parecen extraordinarias
 Un escritor impresionante. Crematorio es la novela española que mĂĄs me ha conmovido en muchos años» (Carlos Boyero, El PaĂ­s).

«Las voces de los personajes levantan una radiografía del fracaso. Nos cuentan por qué han acabado sus ilusiones rotas. Nos dicen lo que estå pasando hoy en la calle. En la orilla es la anatomía de la crisis. Refleja con maestría un mundo de derrotados que viven en una sociedad triste, movidos por las pulsiones del poder, el sexo y el dinero» (J.L. Martín Nogales, Diario de Navarra).

«La literatura, como decĂ­a Adorno, es un reloj que adelanta. Pero tambiĂ©n la mejor herramienta para comprender el mundo cuando la realidad se hace trizas. Ambas reglas se cumplen a rajatabla con los grandes autores. Y Rafael Chirbes lo es
 MĂĄs de un lustro despuĂ©s de Crematorio, Chirbes regresa con la secuela de aquella memorable novela: En la orilla» (MatĂ­as NĂ©spolo , El Mundo).

«Rafael Chirbes, ha tardado décadas en abandonar su estatus de escritor secreto hasta llegar a esta consideración general de maestro que se ha ganado a golpe de rigor literario. No porque lo que hiciera antes no fuera excelente, sino porque se ha mantenido empecinadamente al margen de modas y capillitas» (Elena Hevia, El Periódico).

«Apabullante
 El arte de Chirbes para representar la realidad en sus aspectos mĂĄs turbios y pantanosos es admirable
 Libros como este explican el sentido que aĂșn hoy tiene escribir literatura» (Domingo RĂłdenas, El PeriĂłdico).

«Una de las mejores prosas que hay hoy en castellano, tanto por la fuerza rítmica como por la brillantez de las evocaciones. Rafael Chirbes es ya definitivamente el cronista moral de la realidad española reciente, con un realismo que ciertamente es muy fiel a las situaciones cotidianas y con momentos de ålgida inspiración» (J. M. Pozuelo Yvancos, ABC).

«DespuĂ©s de la magistral Crematorio, Rafael Chirbes publica En la orilla, para describir y descifrar una geografĂ­a desoladora. Nadie como Chirbes, tal vez Manuel Longares, escribe en relieve la realidad mĂĄs cercana; nadie logra atrapar al lector y dejarlo sin aliento ante la emociĂłn, la tensiĂłn, el desgarro, la denuncia. Con un estilo poderoso, cifrado, torrencial, las historias que cada una de las voces narra o confiesa forman una enciclopedia de la desolaciĂłn
 Literatura en estado puro, sentido de las palabras y relato de cosas que suceden, no el limbo, sino aquĂ­ mismo, hacen de esta novela la historia Ă­ntima y brutal de las naciones. Mil veces soberbia» (Fernando R. Lafuente, ABC).

«De su mano maestra En la orilla nos proporciona una visiĂłn crĂ­tica, pesimista, muy corrosiva, pero tambiĂ©n lĂșcida, de la condiciĂłn humana, de los perversos mecanismos que rigen el funcionamiento de la sociedad, del hombre enfrentado al triunfo y al fracaso. Y esa visiĂłn inmisericorde de la familia, retratada con dureza como un microcosmos social donde los engaños, el poder destructor del dinero, la codicia o la envidia degradan a sus integrantes
 En la orilla es una gran novela que retrata de manera descarnada lo que estĂĄ siendo el arranque de este brutal siglo XXI, un tiempo plagado de trepas y seres corruptos, en el que el capitalismo financiero, con la complicidad de los gobiernos conservadores y la pasividad de los socialdemĂłcratas, ha ido acabando con el llamado estado del bienestar, esa gran fiesta a la que nos dijeron que estĂĄbamos todos invitados y de la que ahora nos expulsan a patadas» (Javier GarcĂ­a Recio, La OpiniĂłn de MĂĄlaga).

«SĂ­ hay un realismo duro, en efecto, en las pĂĄginas de este libro, pero tambiĂ©n una renovaciĂłn contemporĂĄnea de Ă©ste. Hay una verdadera estĂ©tica del deterioro e incluso un manierismo en su descripciĂłn y una metaforizaciĂłn de la podredumbre moral como un trasunto de la podredumbre fĂ­sica que se inaugura en la primera lĂ­nea de la primera pĂĄgina: «El primero en ver la carroña es Ahmed Ouallahi»  Y hay la sabidurĂ­a del escritor en el arte de narrar, de pasar de la tradicional y convencional tercera persona omnisciente a la primera o de ambas a los diĂĄlogos» (Iñaki Ezquerra, El Correo Español).

«Todos los que piensen que en el realismo social no hay estĂ©tica literaria que valga tendrĂ­an que leer a Chirbes para convencerse de lo contrario. En la orilla es un monumental fresco barroco de la España actual, concebido con deslumbrante rigor sintĂĄctico. CĂłmo Ă©l mismo ha señalado, de la novela parten terminales en todas las direcciones. Con sonido coral de fondo, el orfeĂłn va dando paso a diferentes solistas que cuentan la historia desde distintos ĂĄngulos. Por el relato desfilan el dinero –ésta es una novela sobre el vil metal–, la corrupciĂłn, el terrorismo, la inmigraciĂłn, el desarraigo, la prostituciĂłn, el fracaso existencial, la ambiciĂłn sin lĂ­mites y un pantano que lo preside todo y que sobrevuela la historia como un sĂ­mbolo del fango y de la podredumbre que han envuelto los Ășltimos años del paĂ­s
 En la orilla es una novela densa que encierra tensiĂłn en cada pĂĄrrafo. Las palabras, afiladas como cuchillos, se agolpan a veces de modo obsesivo en largos monĂłlogos. Otras veces son las narraciones en primera y tercera persona las que se ocupan del relato, que va desvelando los fantasmas de una existencia gris, las decepciones y el derrumbe familiar» (Luis M. Alonso, La Nueva España).

«Abrimos… y parece que entre un torbellino por la ventana. Una prosa potente, aromĂĄtica, penetrante. Una escritura que te arrastra, cascada de ideas transformadas en imagen que te acaricia con sus sutiles matices, languidece y de pronto se encabrita, se estremece y se enoja, y entonces el lenguaje se vuelve crudo y despiadado… Es lo primero que choca al leer En la orilla: la frase de Rafael Chirbes carga con todo, con las pepitas y el barro, la poesĂ­a y la polĂ­tica, el hedor y los perfumes sutiles, la historia, la memoria, la amistad, el dinero, la vejez, las traiciones. Y, en todo momento, el humor y el amor a la vida. En Chirbes, las pĂĄginas rĂ­en por un ojo y lloran por el otro. Aplaudimos. Saboreamos. Nos sorprendemos. ÂżCĂłmo es posible que el enorme talento de este español -que ha publicado siete novelas en la editorial Rivages desde 1998- no sea mĂĄs (re)conocido en Francia? Visto desde Madrid, hay un hecho evidente: Rafael Chirbes es uno de los mejores escritores españoles, uno de los grandes autores europeos de nuestro tiempo» (Florence Noiville, Le Monde des Livres).

«Es la novela, terrible, de una sociedad minada que se hunde en la crisis econĂłmica, en las marismas de la memoria histĂłrica, en los pliegues de la conciencia. Un libro poderoso y cruel (
) Con su estilo a veces fulminante, nos demuestra que del fondo de los pantanos pĂștridos puede surgir una nueva vitalidad» (David Fontaine, Le Canard enchaĂźnĂ©).

Autor

Estado

Bueno

NĂșmero de pĂĄginas

1

Editorial

CĂ­rculo De Lectores

Idioma

ISBN

9788467256888

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