Si alguien decidiera crear una lista de crĂmenes idiotas, un secuestro exprĂ©s en una isla solo figurarĂa despuĂ©s de un atraco a una comisarĂa o a un banco de semen, de ahĂ que constituya sin duda la fechorĂa mĂĄs absurda del mundo. Y eso es precisamente lo que deciden llevar a cabo Lola, el MarquĂ©s, el Flipao y el Salvaje en un plan infalible que ademĂĄs es muy sencillo de ejecutar, al menos sobre el papel.
Pero Gran Canaria es una isla rodeada de agua por todas partes menos por una, que se llama Isidro PadrĂłn, un hampĂłn disfrazado de empresario que a su vez despacha con un ruso que no tiene nombre, y si lo tiene nadie lo dice, por lo que pueda pasar. Desbaratar el plan de cuatro malhechores de pacotilla entra dentro de lo factible. Para Ă©l es cosa fĂĄcil, aunque tambiĂ©n en teorĂa.
Lo que todos ignoran es que en apenas veinticuatro horas ninguno de ellos serĂĄ como es ahora porque habrĂĄn abierto la puerta del infierno.
MĂ©zclese este meollo con ron canario, agĂtese bien y el lector tendrĂĄ como resultado un bebedizo torrencial, explosivo y tronchante de efectos balsĂĄmicos. Y es que si hay novelas que curan, Las flores no sangran es una de ellas. El genio de Alexis Ravelo convierte la novela negra en algo maravillosamente abetunado o negruzco, menos oscuro y mĂĄs humano, con esperanza de sol y lamparones de sangre, pĂłlvora y mojo, de vida al fin: ese charco que nadie sabe pisar sin salir manchado.

Las flores no sangran
9,94 €
Si alguien decidiera crear una lista de crĂmenes idiotas, un secuestro exprĂ©s en una isla solo figurarĂa despuĂ©s de un atraco a una comisarĂa o a un banco de semen, de ahĂ que constituya sin duda la fechorĂa mĂĄs absurda del mundo. Y eso es precisamente lo que deciden llevar a cabo Lola, el MarquĂ©s, el Flipao y el Salvaje en un plan infalible que ademĂĄs es muy sencillo de ejecutar, al menos sobre el papel.
Pero Gran Canaria es una isla rodeada de agua por todas partes menos por una, que se llama Isidro PadrĂłn, un hampĂłn disfrazado de empresario que a su vez despacha con un ruso que no tiene nombre, y si lo tiene nadie lo dice, por lo que pueda pasar. Desbaratar el plan de cuatro malhechores de pacotilla entra dentro de lo factible. Para Ă©l es cosa fĂĄcil, aunque tambiĂ©n en teorĂa.
Lo que todos ignoran es que en apenas veinticuatro horas ninguno de ellos serĂĄ como es ahora porque habrĂĄn abierto la puerta del infierno.
MĂ©zclese este meollo con ron canario, agĂtese bien y el lector tendrĂĄ como resultado un bebedizo torrencial, explosivo y tronchante de efectos balsĂĄmicos. Y es que si hay novelas que curan, Las flores no sangran es una de ellas. El genio de Alexis Ravelo convierte la novela negra en algo maravillosamente abetunado o negruzco, menos oscuro y mĂĄs humano, con esperanza de sol y lamparones de sangre, pĂłlvora y mojo, de vida al fin: ese charco que nadie sabe pisar sin salir manchado.
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| Autor | |
|---|---|
| Estado | Bueno |
| NĂșmero de pĂĄginas | 336 |
| Editorial | Editorial Alrevés |
| Idioma | |
| ISBN | 9788415900917 |



