El extraordinario relato de la relación con España de Jean-Claude CarriÚre, el guionista de Buñuel.
A lo largo de su rica y variada vida profesional en el mundo del cine, Jean-Claude CarriĂšre ha sido testigo privilegiado de la historia de España en los Ășltimos cincuenta años. Colaborador predilecto de Luis Buñuel en los guiones de pelĂculas ya clĂĄsicas como Diario de una camarera, El discreto encanto de la burguesĂa, La VĂa LĂĄctea o Ese oscuro objeto del deseo, CarriĂšre evoca en este libro su larga relaciĂłn con nuestro paĂs, desde que en su infancia viera aparecer a dos niños republicanos en su colegio hasta su Ă©poca de intenso trabajo con Buñuel, que supuso para el joven guionista el descubrimiento de un mundo perdido, de una España que ya sĂłlo existĂa en la memoria del cineasta aragonĂ©s, aunque todavĂa pudieran visitar juntos algunos de sus escenarios.
De la mano de Buñuel, CarriĂšre conociĂł tambiĂ©n a otros personajes inmensos como PepĂn Bello, JosĂ© BergamĂn, Fernando Rey o Francisco Rabal, protagonistas en este libro de inolvidables escenas nunca antes publicadas. Pero mĂĄs allĂĄ de Buñuel, CarriĂšre habla aquĂ sobre todo de la esencia del paĂs y de la idiosincrasia de los españoles, de su compleja historia, de su arte, de su insondable misterio.
La crĂtica ha dicho:
«Un ramaje de impresiones que facilita un cercano y fidedigno retrato de la persona, sus costumbres y sus ideas, del hombre y del cineasta que fue Buñuel. […] Interesante, se lee con mucho agrado y, […] sin fatigar al lector, no sĂłlo le entretiene o le emociona, sino que le regala un bien calculado y claro contingente de ideas para meditar.»
Manuel Hidalgo, El Cultural
«No hace falta decir que CarriĂšre es un grande de la escritura. […] En este libro afloran resplandecientes su personalidad, su inmensa cultura, sus propios conceptos y creencias, su visiĂłn de lo español, su admiraciĂłn por algunas ciudades, por su gastronomĂa y su profundo conocimiento por algunos entresijos de su historia. […] Libro hermoso, triste, que destila una moderada melancolĂa. Un comienzo de despedida, tal vez, sin dramatismos, nada lacrimĂłgeno. CarriĂšre parece en estas pĂĄginas sentirse viejo, desmintiendo de este modo su propio aspecto, la rotundidad de su voz, su mirada penetrante, su pragmĂĄtica, afilada y sutil inteligencia.»
Paco Ortega, Lecturalia
Sobre el autor:
«Toda su obra, en el cine como en el teatro, no fue sino una indagaciĂłn de las posibilidades infinitas de la imaginaciĂłn. […] CarriĂšre siempre conservĂł la inocencia a la hora de hablar de literatura o de cine. A los ochenta años aĂșn no habĂa perdido la ilusiĂłn por ese mundo que habĂa descubierto de niño y que le seguĂa pareciendo fascinante e inagotable. Fue una de sus grandes lecciones.»
Andreu Jaume, CrĂłnica Global
«Jean-Claude CarriĂšre era un hombre vitalista, arrollador, simpĂĄtico, con un inmenso carisma, habĂa conocido a multitud de personajes, historias y secretos. Era un gran bibliĂłfilo, […] y tenĂa la picardĂa candorosa de los soñadores, de los palabristas, de los que lo dan casi todo por una bella historia.»
AntĂłn Castro, Heraldo de AragĂłn
«Un encantador de palabras. Un narrador nato.»
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«Un hombre sabio, ocurrente, generoso y audaz.»
Jaume Ripoll Vaquer, co-director de Filmin




