En el principio de los tiempos, cuando las fronteras entre las naciones no existĂan y los hombres no miraban al universo con indiferencia, los dragones y los seres humanos vivĂan juntos. En esa Ă©poca se podĂa ver lo invisible y tocar allĂ donde el tacto no llega. De cada rincĂłn de la tierra manaba una mĂșsica distinta, maravillosa y sobrenatural, que era audible para todos los seres que la poblaban. Y eso era asĂ porque la vida se regĂa por los principios de la fantasĂa, la belleza y el amor.
Ahora, los dragones apenas se dejan ver. El corazĂłn humano ha sucumbido ante la frĂa realidad de las cosas materiales y sĂłlo unos pocos elegidos son capaces de ver, de palpar, de oĂr.
Mediante la magia de la palabra, DaĂna Cheviano ha recreado ese mundo remoto y sobrenatural. Cada uno de los relatos que componen su PaĂs de dragones nos permitirĂĄ viajar en el tiempo, a los orĂgenes, cuando los seres humanos y los dragones vivĂan juntos.




